Hace un mes que les escribí por última vez. Ya han pasado dos semanas desde que estamos en Medan, Sumatra del Norte, Indonesia.
Durante nuestro debrief en Vietnam, tuvimos cambio de equipos. Ahora estoy con 6 mujeres más, ellas son: Danielle Mills, Kendall Brennan, Loren Gambrell, Alysse Hernandez, Nina Kondel y nuestra líder Vicky Kianiaru.

Al principio, estaba nerviosa de tener un nuevo grupo y saber que muchas cosas iban a suceder de nuevo y empecé a crear muchas expectativas poco positivas. Decidí entregarle todas mis emociones a Dios y él ha superado mis sueños y deseos. He caminado en el aprender a depender en él hasta en el más mínimo detalle.
Estas dos semanas han sido ocupadas para gloria de Dios, hemos podido tener diferentes ministerios y Dios nos ha ido incomodando (para bien) en lo que debemos mejorar.

Hemos tenido la oportunidad, la mayor parte del tiempo, de trabajar con niños y enseñar inglés, tanto en la iglesia donde nos hospedamos como en las aldeas y escuelas lejanas a este lugar (como a 2 horas en carro). Es increíble que Dios use a una Latina para enseñar un idioma que no es su natal. Y es en esos momentos en los que te das cuenta que los límites únicamente existen en tu mente.
Hemos ido a escuelas a hacer dramas bíblicos, cuando para la gente local esto se les prohíbe, a nosotros nos abren las puertas porque somos extranjeros. Nuevamente, te das cuenta que ser extranjero es una ventaja para mostrar el evangelio a aquellos que normalmente no quieren escucharlo.

Una vez a la semana, asistimos a las células de oración en casas y tenemos a cargo la enseñanza o debemos compartir nuestro testimonio.
Dos veces por semana debemos preparar sermones, ya sea para el culto dominical, para el grupo de jóvenes o para el grupo de trabajo de la iglesia.

Pudimos visitar un centro de cuido de niños con cáncer, fueron solo 2 horas, mas Dios nos bendijo y pudimos mostrar amor y sonrisas a las personas que estuvieron presentes. Estaban sumamente agradecidos y eso nos llena el corazón. Al fin y al cabo, para eso vinimos…para mostrar amor a quien más lo necesite. No podemos limitar el poder de Dios en el tiempo.
Durante este tiempo, el reto más grande ha sido el idioma, ya que no siempre logramos que el mensaje inicial sea el final. Hay uno de los traductores que está realmente interesado en seguir mejorando, pero el enemigo le ha traído inseguridad y estarse comparando con los demás, por lo que se frustra; creemos que Dios puede utilizarlo enormemente ya que tiene un gran corazón para el servicio a Dios.

Ayer domingo 10 de abril, fue el primer segundo culto, a las 6pm. Dios ha traído una visión grande al pastor y su equipo de trabajo. Tuvimos un tiempo hermoso con los hermanos en la fe que asistieron y seguimos orando para que cada vez asistan más y más personas y así este culto tenga una buena asistencia que promueva la comunidad.
Tenemos nuevos retos por delante, debemos aprender a ser más intencionales, seguir manteniendo un ambiente sano y humano entre el equipo, seguir sirviendo con amor y felicidad.

Quiero contarles que Dios me ha sorprendido económica y estoy a solo $1312 de cumplir la meta final de $16362. Él me ha mostrado que no solo me trajo acá sino que me va a mantener acá. Gracias enormes e infinitas a los que han estado donando mensualmente y sorpresivamente. Sin su generosidad, el dar y recibir bíblico, esta jornada no sería posible.
Agradezco puedan estar orando por todo lo que les mencioné anteriormente y esto que les detallo:
- Equipo #Cosmopolita
- Noviazgo
- Viaje misionero de Dani (mi novio), mi hermano y su esposa, a Rumanía durante el mes de mayo 2016
- Salud del equipo (dolores en articulaciones, cabeza, calores excesivos)
- Finanzas para la meta final y la manutención mensual personal
- Mi familia
- Salud de la hija de mi prima Karina
- Misioneros en todo el mundo
- Nuestro viaje a Letonia es en solo 2 semanas, por lo que agradezco estén orando desde ya, es un cambio de continente y cultura bastante grande
- Finanzas de todo mi squad
